viernes, 21 de agosto de 2009

HISTORIA. Los árboles no les deja ver el bosque

Hola, hemos pensado que nuestra historia puede serles útil.

Antes de decidirnos por ese colegio visitamos muchos colegios, como unos diez aproximadamente, y después de reflexionar cuál sería el mejor para nuestra hija, llegamos a la conclusión de que Gençana se acercaba a la idea de la educación que queríamos para nuestra hija, porque es lo mejor que podemos ofrecerle para su futuro como persona.

Teníamos una sensación de libertad, nos seducía la idea de que se adaptaran a las necesidades individuales de cada niño, que diera una atención personalizada, era fantástico el poder entrar en el aula todos los días para acompañar y recoger a nuestra hija y compartíamos con ellos la idea de que los padres han de estar comprometidos con la educación de sus hijos.

Nuestra hija era muy bien mirada en el colegio, nosotros éramos unos padres muy participativos y colaboradores, éramos la familia “ideal” para la ideología de ellos.

Todo marchaba sobre ruedas hasta que, como padres muy involucrados en la educación de nuestra hija y con el colegio, empezamos a darnos cuenta de que no todos los niños eran tratados de igual manera como lo hacian con nuestra hija, el efecto pigmalion lo utilizaban inversamente con algunos niños.

Cuando comienzas a hacer preguntas, a cuestionar cosas, a pedir que te expliquen el por qué se hace esto o aquello, la vida de nuestra hija en la escuela dió un giro de ciento ochenta grados.

De ser de las “mejores alumnas” pasa a tener serios problemas de aprendizaje, esto ocurre de la noche a la mañana. Nos piden una tutoría y lo primero que nos dicen es que nuestra hija tiene muchos problemas, que no voy a detallar aquí porque es en lo que ellos se escudan, es el mango de su sartén.

A nuestra hija tienen que hacerle una adaptación curricular, frase clave para saber que te tienes que ir lo más pronto posible.

Esa “adaptación curricular” se basaba en darle cada vez menos actividades en su plan de trabajo semanal. Ella se aburría como una ostra, así que utilizaba sus recursos y estos eran usar su tiempo para ayudar a sus compañeros. Pero por menos de nada la castigaban (por cosas absurdas) y la enviaban a clases inferiores, así la aburrían más. Todo lo que hacía estaba mal, su tutora rompía sus trabajos porque “no servían para nada” y esto lo hacía delante de sus compañeros.

Quizá debería aclarar que utilizan a los niños para dar ejemplo, es decir, aquellos que según ellos “todo lo hacen bien”, son un ejemplo positivo para el resto de la clase, creando un gran estrés en estos niños ya que tienen un listón muy alto que deben mantener a costa de lo que sea. El otro lado de la moneda son aquellos niños que “todo lo hacen mal” son el ejemplo en negativo y la propia tutora hace referencias como que es el ejemplo de lo que no se debe hacer, creando en este caso un estrés en el niño por la vergüenza y humillación a la que está siendo sometido.

Cuando nuestra hija estaba en infantil no nos dábamos cuenta de este tipo de prácticas, comienzas a percibir algo en la medida en que van creciendo y comienzan a ser más autónomos y te van contando cada vez más cosas. Como padres preocupados vamos atando cabos y vamos descubriendo cosas que no nos gustan nada. Pero cuando sales y hablas con maestros que han pasado por ese colegio, descubres que esa es la forma de actuar desde que son muy pequeños, pero no te enteras, todo te parece idilico.

Criamos a nuestra hija en la igualdad, “todos somos iguales”, “todos valemos para algo, hay cosas que nos salen mejor y otras peor”, “no hay nada mejor en el mundo, solo hay que saber ver la realidad”.

Con la tutora que tuvo varios años mi hija era imposible hablar, es una persona inmadura e impulsiva y muy respaldada por la dirección. Si le preguntaba alguna cosa su respuesta era que no lo iba a entender. Tal vez el problema es que ella no sabía explicarlo. En esa recta final pedimos tutorías pero ella tenía una agenda tan apretada que no nos podía dar nunca una tutoría, lógicamente no le interesaba.

Un día fue una escritora al colegio y los niños hicieron una demostración de lo que trabajaban allí, pero no lo hacían todos los niños, sólo “los mejores”, evidentemente mi hija ya no estaba entre ellos, pero eso no era lo que me preocupaba. Lo que realmente me preocupaba era que no entendía por qué se decía que se trabajaba con los niños según sus posibilidades siendo “todos tratados de igual manera” y daban una demostración a esta persona tan sensible con la infancia con los que ellos consideraban “los mejores alumnos” dejando marginados a aquellos que, según ellos, era “los peores alumnos”. Era una contradicción, así que le pregunté a la tutora por qué todo lo hacía un grupo reducido y no toda la clase, ella simplemente respondió que venía una persona muy importante y había que mostrarle lo mejor. ¿Lo mejor?

Esto comenzaba ponerse muy oscuro, así que era el momento de salir de aquel sitio que en un tiempo pasado considerábamos que era lo mejor para nuestra hija. La decisión tuvimos que tomarla muy precipitadamente porque empezamos a ver en ella actitudes que no nos gustaban, como que empezó a tener pesadillas y volvió a hacerse pis en la cama todas las noches, algo que tenía muy superado hacía mucho tiempo. Tampoco quería ir al cole por las mañanas y era muy selectiva con la ropa que quería ponerse llegando a decir, eso para ir al cole, no. ¿Y por qué no?

Ahora que nuestra hija va a otro colegio y vemos lo bien que le va, creemos que fue nuestra mejor decisión. Es una niña sin problemas, muy buena estudiante y ha vuelto a ser la de antes. Pensamos que esa escuela hace mucho daño a los niños, tanto a los que les va “bien” como a los que les va “mal”. Lo peor es la cantidad de padres que hay a quienes los árboles no les dejan ver el bosque. En el momento en que empezamos a ir a contra corriente, esos padres dejaron de hablarnos, nos esquivaban y en parte les entiendo, o quiero entenderles, porque saben que tratar a padres a los que les están haciendo la guerra sólo les perjudica y hablo de padres con los que compartíamos muchas cosas, excursiones, comidas, etc. hoy día sólo mantenemos amistad con aquellos que han salido del colegio, a los otros con los que tuvimos relaciones muy estrechas y especiales los tienen abducidos y no son capaces de darse cuenta.

A aquellos que en un momento dado me dijeron: y si lo saco a mi hijo de aquí, dónde lo llevo. Pues puedo decirles por experiencia propia y de muchos otros padres, que se descubre todo un mundo cuando sales de ese colegio, además el que está comprometido con la educación de sus hijos, eso nunca cambiará lo lleves al colegio que lo lleves.

Mi hija solo echa de menos a sus compañeros con los que compartió desde que tenía 2 años. Del colegio ni habla, alguna vez dice que volvería si no estuviera esa “maestra”. Eso lo resume todo.

MENSAJE.Tenéis que cambiar el nombre del Blog

Hola, soy Paco Medina, acabo de descubrir este blog porque un papá de clase me lo ha dicho, y me he quedado bastante perplejo ya que yo creé el blog Crónicas de Gençana como algo positivo y vosotros estáis utilizando el tirón del blog con un nombre similar para todo lo contrario que el mío, y no quiero que por esta confusión se nos pueda vincular con lo que aquí opináis, sois libres de opinar y comentar lo que queráis, pero no está bien que utilicéis artimañas que puedan afectar a otros sin su consentimiento.

Os pido que por favor cambiéis el nombre de vuestro blog.

Un saludo,

Paco Medina, blogger de Crónicas Gençana

miércoles, 22 de julio de 2009

HISTORIA. No aceptan las diferencias

Yo os voy a contar una historia breve pero muy esclarecedora.

Nosotros ya no pertenecemos a esa escuela, afortunadamente.

Mi hijo es un niño muy tranquilo, más bien un poco introvertido, le cuesta un poco relacionarse, pero es su carácter, todos somos diferentes. También es un chico responsable, muy sensible, cariñoso, detallista y discreto.

Estuvieron siempre resaltando su supuesto “defecto”, era un niño muy callado. Pero marginándolo por ser como es, no es la forma de conseguir que el niño se abriera a los demás y, mucho menos, a su tutora.

Cuando entró en la ESO, las cosas se pusieron peores, porque en primaria no es tan importante la nota, pero cuando entras en secundaria comienza a serlo y mucho más cuando llegas a bachillerato. Mi hijo se esforzaba muchísimo, yo veía como estudiaba, más bien vivía el estudio con él, pero las notas siempre eran muy bajas o simplemente suspendía. Yo no me lo podía creer, porque sabía que mi hijo dominaba la asignatura.

Lo llevaba a clases de inglés, para que tuviera un mejor dominio del idioma, pero una y otra vez, mi hijo suspendía en la escuela y yo no entendía nada.

Llegué a perder la cuenta de cuantas veces le dije a su tutora que quería hablar con la maestra de inglés, porque yo estaba convencida de que mi hijo no podía suspender, por lo menos esa asignatura. La tutora me daba largas, me cambiaba el tema, me esquivaba, evitaba la conversación y yo ya no sabía cómo decírselo.

Como esa escuela es de “puertas abiertas”, los padres entramos todos los días a ella, tanto para dejar como para recoger a nuestros hijos. Pero yo tenía un problema, que mi hijo siendo ya adolescente, no quería que lo acompañara, cosa que entiendo perfectamente y que además me venía muy bien porque así podía acompañar tranquilamente a mi otro hijo que estaba en primaria.

Pero un día, en ese pulular por la escuela, me encontré con la maestra de inglés de mi hijo mayor y aproveché para acercarme a ella, muy educadamente, y preguntarle por la evolución de mi hijo y para que me explicara el por qué suspendía siempre. Su respuesta que fue que era por “su actitud”, ¿por su actitud? y… ¿qué hay del contenido? Una asignatura se evalúa sólo por la actitud del chico, que en este caso es por su timidez, y no cuenta lo que sabe de ella. Esta maestra evitó la conversación, y con muy malos modos, muy mal educada, me dejó hablando sola en el pasillo.

Así que mi decisión fue clara, antes de que arruinaran el futuro de mi hijo, nos fuimos a otro colegio. Mi hijo sigue siendo tímido, pero no ha tenido ningún problema para integrarse en ese nuevo grupo y, como no lo marginan, ha adquirido una mayor confianza en él mismo, una mayor autoestima y ha conseguido hacer amigos.
En cuanto a sus estudios, ha pasado a ser un alumno de notables, también tiene algún bien, pero nunca más ha suspendido, porque es un chico constante y responsable.

Así que a esa “maestra de inglés” le deseo lo que indica su nombre, pero mental. Porque una vez más, queda claro quién decide quien aprueba y quien no, una vez más queda claro que los aprobados y suspendidos se deciden en el claustro, independientemente de los conocimientos.

Señales de Alerta

Señales que puede indicarle que su hijo está en peligro de pasarlo mal y que ya es hora de irse de la escuela antes de que puedan generar un daño en él:

1.Cuando note que no muestran ningún trabajo de su hijo en las exposiciones que hacen en el aula o en los pasillos, hay que preocuparse porque esto significa que su hijo no hace absolutamente nada que merezca la pena mostrar, independientemente de la edad que tenga, es decir, esto puede ocurrir en Infantil, pero no es justificable ni en bachillerato.

2.Si su hijo va estupendamente y en ninguna de las evaluaciones trimestrales anteriores le habían comentado nada, al contrario, habían dicho que evolucionaba todo correctamente y de la noche a la mañana le dicen: “necesita una adaptación curricular no significativa” o simplemente “necesita una adaptación curricular”. Este es el momento de salir corriendo, porque comienza una odisea para el niño. Por mucho que Ud. se preocupe, esté pendiente y el propio niño se esfuerce, caerán en un agujero imposible de librar.

3.Cuando todos sus compañeros sean recompensados por su actitud y su hijo esté todo el año sin recibir dicha recompensa que los demás han disfrutado, olvídese de que le darán un trato de igualdad.

4.¿Su hijo nunca participa en las actividades que organizan para mostrar a los padres? Ellos le dirán que todavía no ha “madurado” lo suficiente o que lo iba a participar pero hizo algo, malo por supuesto, por lo que tomaron la decisión de que no participara. Es una forma de castigar, pero ellos no castigan.

5.Si el niño lo único que hace en la clase es limpiar mesas, barrer, pasar la fregona y vaciar papeleras durante todo el curso, mal asunto, porque la élite de la clase organiza la biblioteca, revisa agendas, prepara el material, utiliza herramientas de trabajo prohibidas a los demás, etc. Y te sueltan el rollo de que tu hijo no adquirido la “madurez” para hacer otra cosa. Ellos todo lo resuelven con la “madurez”. Pero bien que te dicen cuando entras que, los que más saben ayudan a los que les cuesta más. ¿Les cuesta más? o es que ellos quieren que les cueste más.

6.Si alguna vez su hijo le dice que lo han castigado sin comer, sin merendar o algo parecido, aunque parezca surrealista, fuera de todo sentido común y lejos de lo que esa escuela pretende proyectar al exterior, CREÁLE porque es verdad. Ellos suelen utilizar la alimentación como un castigo o una recompensa. Que nos expliquen en qué libro de psicología está ese tipo de refuerzo, porque hasta está penado por la ley, lo que pasa es que como ningún maestro tiene la dignidad suficiente de unirse a los padres y denunciarlo, quedamos como tontos mientras hacen esas aberraciones con los niños.

7.Cuando llegue un día a recoger a su hijo y le cuenten que ha estado “castigado” en cursos inferiores, justificando que de esa manera aprende aquello que no tiene adquirido aun, y esto comienza a ser lo habitual, sería cuestión de que se preocupara, porque comenzará a pasar mañanas enteras en cursos inferiores acrecentando sus supuestos problemas de aprendizaje y haciendo inacabables las adaptaciones curriculares.

8.Si Ud. ve que su hijo estudia, se preocupa por realizar sus trabajos, se esfuerza y además Ud. mismo comprueba que domina la asignatura, pero cuando llega el día del examen no aprueba, o cuando le dan las notas está suspendido, esto es para que se vaya de una buena vez de la escuela. Si Ud. pregunta el motivo del suspenso, le dirán que es por “la actitud del niño”. Además jamás le darán los exámenes para que los vea, como mucho, se los enseñan para que Ud. le eche un vistazo rápido y los devuelva en el acto. Es una forma de no dejar evidencias de lo que hace la escuela, aunque se justificaran diciendo que es para evitar que se pierdan, ja…

9.Si después de todo esto es Ud. de los desafortunados que llega hasta el final y le dicen que su hijo no está cualificado para presentar la selectividad, que debe hacer algún módulo, porque evidentemente no pertenece a esa minoría que se presenta para sacar “nota” y que así la gente diga “que escuela más bueeeeena, mira cuanto han sacado en la selectividad”, pues es lamentable que sea tan ciego.

10.Pero si después de todo esto, es Ud. de aquellos padres que dicen: “a mi hijo le va bien”; “eso no es con nosotros”; “es esa familia que tiene problemas con la escuela”; “es que como no dominan el método”; “ese padre tiene problemas con la dirección”, etc. Pues entonces tiene Ud. un problema muy grave, es ciego y cómodo porque la presión que tienen que padecer todos aquellos niños que son los “mejores” es inimaginable. Son niños que se convierten en el ejemplo de la clase a un nivel de exigencia muy alto y que no pueden bajar porque entonces caen en el abismo. No sé si es más preocupante los que ellos consideran “malos”, porque al final los padres abren los ojos rescatando a sus hijos para que terminen siendo felices y triunfadores, o los que ellos consideran buenos, porque al final pueden llegar a ser niños frustrados, estresados y quién sabe si serán unos trepas o tramposos para conseguir estar arriba porque no toleran otra cosa.

Y dejamos un mensaje para los maestros y antiguos maestros de esa escuela, que son muchos porque todos los años los van cambiando y algunos se van a mitad de curso porque no aguantan… si vosotros, adultos, no sois capaces de aguantar la presión a la que sois sometidos, si trabajáis a disgusto, si calláis y aguantáis, si os veis obligados a hacer cosas en contra de vuestros principios, ¿por qué permitís que sigan haciendo todo lo que vosotros sabéis y calláis?

LA UNIÓN HACE LA FUERZA. SI PADRES Y MAESTROS NOS UNIMOS PODRIAMOS EVITAR QUE SIGAN SUFRIENDO MÁS NIÑOS, DIRECTA E INDIRECTAMENTE.

jueves, 16 de julio de 2009

Recomendaciones para Denunciar

DEJAMOS AQUI UNAS RECOMENDACIONES QUE HEMOS VISTO EN UN FORO, QUE SEGURO HABEIS VISITADO, Y NOS PARECIERON MUY ACERTADAS PARA QUIENES ESTEN DÁNDOLE VUELTAS AL TEMA DE IRSE, Y ALGUNAS PARA QUIENES SE HAN IDO ESTE CURSO, QUE SON UNOS CUANTOS, TANTO DURANTE EL CURSO COMO AL FINALIZAR EL MISMO.

UN CONSEJO PARA ALGÚN ALUMNO QUE SABEMOS QUE NO TIENE PLAZA EN EL COLEGIO AL QUE QUIERE IRSE, SE PUEDE ALEGAR EN LA INSPECCIÓN (PROP) QUE NO SE TIENE MEDIOS PARA PAGAR LAS MENSUALIDADES DE GENÇANA O, SIMPLEMENTE, DECIR QUE NO ESTÁ DISPUESTO A SEGUIR PAGANDO ESAS MENSUALIDADES TAN ALTAS, MUY DIFERENTES A LOS CONCERTADOS DE LA ZONA, QUE NO TE OBLIGAN A HACER LAS EXTRAESCOLARES Y COMPLEMENTARIAS QUE SE INVENTAN ELLOS PARA OBLIGARTE A PAGAR, PORQUE TODO SE HACE EN HORARIO ESCOLAR.

Os voy a dar unas recomendaciones para que los padres no sigan cometiendo los mismos errores que veo que cometen una y otra vez, eso es porque no van con malas intenciones, pero ante gentuza como la que dirige ese colegio, hay que empezar a actuar como lo hacen ellos.

1.- Cuando vaya a preguntar algo importante en relación a su hijo, ya sea en la oficina como en el aula, que le acompañe una persona amiga que escuche también lo que ellos le responde, servirá como testigo si las cosas se ponen difíciles.

2.- Cualquier reclamación que haga, hágala por escrito, presentándola con fotocopia para que se la compulsen con fecha y firma de recibida.

3.- Cuando forme parte de las decenas de personas que sacan a sus hijos por MALA PAXIS EDUCATIVA , DENUNCIE EL CASO EN INSPECCIÓN EDUCATIVA, en la calle Rodrigo Egea, PROP 1. Haga un escrito con fotocopia y páselo por registro que está en la planta baja, que le compulsen la fotocopia. No la entregue JAMÁS directamente en mano al INSPECTOR, porque por extrañas circunstancias se suelen traspapelar hasta que se pierde.

4.- No se sorprenda porque no le haga caso el Inspector. Su trabajo se limita a notificar al colegio la denuncia y éste le responde con las respuestas estandar que tienen: "son padres que no entienden el método de enseñanza"; "es un niño que no se adapta al método porque los padres no saben llevarlo"; "son padres que no colaboran ni se compromoten con la escuela"... en definitiva son los padres lo que tienen la culpa SIEMPRE de su incapacidad como educadores.

5.- Si van a hablar con el Inspector a su despacho, lleven a una persona amiga que le acompañe y escuche lo que él le dice, esa persona es un testigo, para que no pase lo de siempre, que es su palabra contra la de él.

6.- Y sobre todo dele difusión a lo que le ha ocurrido, sin necesidad de entrar en detalles personales.

Y RECUERDE:
Aunque ya no estén en el colegio siguen pagándolo, porque está subvencionado con nuestros impuestos.

Es importantísimo que denuncien, ya sabemos que no hacen nada, pero llegará un día que hayan muchas denuncias, todas muy parecidas, y Consellería de Educación, tendrá que actuar.

Denuncíe aunque ya haya salido del colegio infernal, está en su derecho.

Suerte.

miércoles, 1 de julio de 2009

HISTORIA. Volvemos a ser FELICES

Después de unos cuantos años en ese colegio, que llegó a convertirse en nuestro pequeño gran infierno, hemos recuperado la vida que teníamos antes de entrar.


Hoy día todavía no entendemos por qué esa gente pudo actuar con mis hijos de esa manera, nos hicieron la vida imposible, especialmente a uno de ellos.


Está claro que hay profesores que no tienen el cerebro lavado como otros, y es por eso que no suelen durar en el colegio mucho tiempo, en cuanto encuentran otro trabajo se van, ya que no son capaces de aguantar.


Pues uno de mis hijos iba con una profesora que no tenía el cerebro lavado y el otro iba con una profesora con el cerebro totalmente lavado.


Me sugirieron que los chicos repitieran curso, porque no habían conseguido el nivel del ciclo, me pareció lógico y normal, además ellos "los profesionales de la educación", se supone que son los que entienden. Los chicos repitieron, pero, sinceramente, no mejoraron con la repetición a pesar de que tenían adaptaciones curriculares y una atención “personalizada”, según ellos.


Nuestra vida dio un cambio y nuestra situación económica varió, por lo tanto decidimos cortar gastos. Cuando cortas gastos tiendes a quitar aquello que no es básico para la subsistencia, así que hablamos en el colegio y dijimos que los chicos no se quedarían a comer ya que vivíamos cerca y podían ir a casa a comer, además tampoco harían las actividades extraescolares.


A partir de ese momento comenzó un acoso hacia mis hijos que era inaguantable. Especialmente por parte de una de las maestras, que mantenía una relación extralaboral con una persona que también trabaja en ese colegio.


Han humillado a mis hijos haciéndolos salir del aula, porque se suponía que comenzaba el horario que ellos consideraban “extraescolar”. Cuando llegaba a recogerlos estaban fuera del aula y ellos me explicaban que los habían echado porque según les habían dicho “tus padres no pagan las extraescolares, así que no puedes permanecer en el aula”.


Mandaban trabajos para hacer en casa y subir nota, y después de estar un buen tiempo realizándolos y al entregarlos a la maestra, como por arte de magia, los trabajos desaparecían de sus cajones, donde ella les había indicado que los guardaran, y la maestra decía que no los habían entregado, por lo tanto no obtenían puntuación.


Estudiaban para hacer exámenes y me demostraban en casa que dominaban la materia, sin embargo no los aprobaban. Eso ocurrió infinidad de veces, los niños se sentían frustrados porque, se esforzaran lo que esforzaran, nunca conseguirían nada.


Criticaban la forma de vestir de mis hijos, pero debo decir que era una vestimenta muy normalita y correcta, sin embargo había niños que iban con chándal del Valencia, por ejemplo, y a pesar de que estaba prohibido, no les decían nada.


Ya no me permitían hacer tutorías con las tutoras de mis hijos, sólo podía hacerlas con el director y el psicólogo, pero no con las personas que pasaban todo el día con ellos y hacían un seguimiento de ellos.


Estos dos caballeros llegaron a decirme que por el aspecto de uno de mis hijos, éste estaba condenado al fracaso escolar, eso lo decía por el corte de pelo que llevaba, que además no era nada fuera de lo común, pero aunque lo hubiese sido, está fuera de lugar ese comentario, solo hay que mirar el aspecto de unos de los colaboradores del colegio, muy lejano de lo que la mayoría consideraríamos normal y por eso no está excluído socialmente. Se supone que cada persona tiene su carácter, gustos y propia personalidad y hay que respetarlo, lógicamente enseñándoles que hay que ir acorde para cada ocasión y para la actividad que se va a realizar.


El último curso lo pasé buscando colegio para mis hijos y lo encontré. Pero había un problema, si uno de ellos repetía no habría plaza para el curso donde repetiría. Eso me torturaba, no quería sacar primero a uno y luego a otro, hay muchos padres que lo hacen, pero yo me los quería llevar a los dos.


Uno de mis hijos a pesar de estudiar y prepararse para los exámenes suspendió tooooooooodo, así que tenía que ponerse las pilas para aprobar el septiembre.


Mi temor era que hicieran lo de siempre, que a pesar de que estudiaran igualmente suspenderían, así que decidí hablar claro. Uno pasaba de curso, porque no podía repetir, pero el otro repetiría denuevo, le dije a la tutora del que se supone que iba a repetir, que si repetía no tendría plaza en ese curso en el otro colegio y tendría que continuar en Gençana, pero si no repetía se iría de Gençana, que por favor transmitiera eso a quien correspondiera, ya sabemos todos a quien corresponde tomar esas decisiones.


Cuando nos dieron las notas de los exámenes de septiembre, pude matricular a mi hijo en el otro colegio porque había aprobado tooooooooooodo. MUY FUERTE.


Después de estar fuera de Gençana donde mis hijos eran unos fracasados, inútiles y llevaban un gran retraso, evidentemente por mi culpa, según ellos, mis hijos tienen éxito escolar, no tienen problemas en relacionarse, son felices y no quieren saber nada de Gençana, es más, algunos excompañeros les llaman para quedar y no quieren ni relacionarse con ellos.


LO MEJOR QUE NOS HA PASADO ES SALIR DE ESE PEQUEÑO GRAN INFIERNO

PROP seguimos esperando que hagan algo...

Tenemos una sensación de indefensión y de abandono por parte de la Administración.


Existen numerosas denuncias en la Inspección de Educación, de padres que se han sentido afectados por la forma de actuar del personal de ese colegio con sus hijos. Y lamentablemente no hacen nada.


Estamos cansados de escuchar que debemos denunciar todas las irregularidades que puedan acontecer en nuestras vidas, es un derecho, pero, además, es nuestra obligación el hacerlo para evitar que se sigan cometiendo irregularidades de cualquier tipo.


Como a este colegio no le hacen absolutamente nada, ni tan siquiera una investigación, éste se va creciendo ante la situación de impunidad en la que se encuentran.


Hemos comprobado como en el Ayuntamiento de Godella se han denunciando determinadas situaciones y no se ha hecho nada, al final descubrimos que un Concejal era hermano de un miembro importante del colegio. Este Concejal posteriormente pasó a ser Inspector de Educación (creemos que sigue siéndolo en la actualidad, y si no es así, lo fue hasta el pasado año), también es Inspector de Educación el padre de una persona que trabaja en Gençana y además es familiar de un miembro importante de ese colegio.


No hacen nada con todas las denuncias. Las familias han llegado hasta el punto de que se han cansado y han decidido no denunciar más porque es una pérdida de tiempo. Y esto es muy lamentable, es preferible que se acumulen las denuncias en los archivos, al final habrá alguien que haga algo, alguien con toda la ética que debe tener una persona que ostente ese cargo.