jueves, 22 de octubre de 2009

HISTORIA Me siento libre

Ni siquiera se como comenzar. Pero hablar de la escuela Gencana, me produce tanto dolor, rabia, impotencia... que es difícil desgranar con precisión una opinión.

Comienzo diciendo que acaba de abandonar la escuela mi hija cuando se enfrentaba al curso más complicado de su enseñanza, 2º de bachiller. Ha sido difícil dar este paso después de haber creído, respetado y hasta soportado situaciones que no se comprenden fácilmente. Situaciones a las que le buscas una justificación porque no das crédito de lo que estás viviendo.

Pero ante la falta de respeto, que según mi criterio, comenzaba a proliferar entre algunos profesores, ante un vacío académico más que preocupante... antes de que la situación pudiese empeorar más, tuvimos que tomar una decisión rápida y contundente, qué nuestra hija no se graduara con sus compañeros y amigos desde hacía muchos años.

Es lamentable el camino que ha tomado la escuela. ¿Dónde está el ideario del colegio? Para los que creen que soñar es útil".

Perpleja me quedé ante la nueva normativa del centro con relación a vestimenta de los muchachos. NO a pulseras, NO collares, NO pelos largos, NO pantalones piratas... entre los chicos. NO a faldas que no sobrepasen la mitad de la rodilla, NO a enseñar los hombros.... en fin, yo pregunto qué ha pasado en Gencana.

Mi preocupación como madre es la de poder proporcionarle a mi hija la mejor preparación académica. Tengo rabia e impotencia ante una situación que altera a los muchachos y a sus familias.

Quiero deciros que apenas dos semanas después de que mi hija saliera de esa escuela, el comentario de ella no tiene desperdicio, dice que SE SIENTE LIBRE. Sin palabras.
Sin embargo debo deciros que estoy agradecida a muchos años de enseñanza en ese colegio, con PROFESORES DE RAZA, QUE HOY DESGRACIADAMENTE NO ESTÁN.

Encontré vuestro blog de casualidad, y no cabe duda que es un lugar donde la impotencia, la rabia, e incluso la información tiene cabida. Es un soplo de aire para todas esas familias que nos hemos encontrado en un callejón con pocas alternativas. Gracias.

No entiendo la desinformación, la prepotencia, la soberbia....con la salida de mi hija de Gençana, me he quedado con cara de idiota por haber justificado situaciones del todo inadmisibles. No es aceptable que ningún niño o muchacho sean fracasados, son muchachos valientes que luchan por sacar el curso adelante pese a las "circunstancias". En 1º de bachiller del año pasado, se fueron a lo largo del curso 7 profesores. Todos los muchachos se tuvieron que esforzar al máximo. Lo consiguieron. ¿FRACASADOS? GRANDES, PARA MI SON GRANDES.

Gracias por este blog. Os leeré

martes, 13 de octubre de 2009

¿Perdedores?

MENSAJE QUE HEMOS RECIBIDO Y DECIDIMOS RESPONDER AQUÍ, PEQUEÑO PERO MUY OFENSIVO
"No es culpa de gençana que vuestros hijos sean unos fracasados que no aguantan las ciscustancias y que vosotros por tal de no aceptar ese fracaso hagais el blog inventando historias y diciendo que sois los poseedores de la verdad. Porque no teneis razon y porque sabemos que este blog esta denunciado
PERDEDORES!"
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RESPUESTA
Respetamos la opinión de esta persona, todos debemos ser fieles a lo creemos, pero no admitimos su falta de respeto al decir que inventamos historias, cuando son padres que dejan aqui sus experiencias y que en su momento les ha causado mucho dolor y sufrimiento.
Jamás hemos dicho que poseemos ninguna verdad, sólo hablamos de realidades que han sucedido.
Desde luego no entendemos porqué dice que nuestros hijos son unos fracasados que no aguantan las circunstancias. ¿A qué se refiere con las circunstancias?
Los que se han ido, ahora están en muy diversos colegios con pedagogías diversas, y a todos les va muy bien, en principio, porque ante todo en esos nuevos colegios les respetan como personas que son. Aquellos que presentaban problemas de algún tipo, endógeno o exógeno, están siendo ayudados.
Y algunos niños de los que se han ido en ningún momento entraban dentro de esa categoria, que con tan mala educación nombra esta persona, de "fracasados". Eran alumnos punteros en sus clases, lo más de lo más para la escuela, pero algunos se fueron porque a sus padres no les gustaba ese ambiente para sus hijos y otros porque fueron tan osados de preguntar porqué se hacían determinadas cosas.
Tal vez a Ud. le parecerá normal que en un colegio tan pequeño y con una señas de identidad tan particulares que buscan quienes entran, se vayan tantos niños año tras año y no por cambio de residencia o causas mayores de ese tipo y muchos con el curso empezado. Tal vez también le parezca normal que se vayan tanto maestros teniendo que enseñar esa forma de trabajar tan compleja a otros nuevos todos los años, y algunos se van con el curso iniciado, seguramente les cuentan que se fueron porque encontraron otro trabajo que preferían más.
Quizá Ud. no se ha dado cuenta de que no queda ningún profesor de los inicios del colegio, profesores que además eran socios. ¿Por qué?
Si a Ud. le parece que no tenemos razón, nos parece muy bien, cada uno cree en su propia razón, máxime cuando son experiencias personales, vividas en carne propia. Ud. seguramente vivirá experiencias muy buenas y positivas, sobre todo si no mira hacia los lados.
¿Este blog está denunciado? Pues todavía no nos ha enviado ningún mensaje el servidor para iformarnos de de dicha denuncia. Pero desde luego poco nos importa que lo quiten, porque hay tantas y tantas personas que han pasado por ahí que en una ciudad que no es muy grande la voz corre que da miedo. Nosotros hemos contado 50 niños que se han ido por malas experiencias, eso es mucho para un colegio de alrededor 300 (son más), más los que no conocemos directamente. Cincuenta niños equivale a 50 familias, es decir 100 personas que a su vez tienen más familia, por ejemplo 400 abuelos, no contemos los tíos que hablan de sus experiencia negativas con ese sitio. Si a eso le sumamos los maestros que en 10 años han podido pasar por ahí, por ejemplo, y que ahora están en otros colegios difundiendo todas las cosas que nosotros como padres se supone no conocemos, pues a echar cuentas. Este blog está en pañales ante la difusión del boca a boca, porque hemos de decir que nos ha llegado información hasta de gente que no tiene nada que ver con el colegio debido a que conocen a alguien directa o indirectamente que ha pasado por ahí.
Pero en consellería también hay denuncias, que lamentablemente, muy lamentablemente no las hacen prosperar, por eso la gente es reticente a denunciar, pero tenemos la esperanza que algún día todo siga el cauce que debe seguir.
No nos sentimos unos perdedores, porque el fin sería juntarnos un buen grupo de padres para denunciar, siempre han dicho que la unión hace la fuerza y tal como nos han indicado en la propia consellería, una denuncia conjunta tiene la fuerza que no tiene una denuncia individual.
Lamentamos que esté tan desinformado, tal vez es un alma nueva en el colegio, porque los veteranos ni se molestan en defender nada, están por encima de todo esto, pero si que van abriendo foros haciendose pasar por padres con falsas historias para que les respondan y crear polémica o mandándonos correos a nosotros haciéndose pasar por alumnos, pero las mentiras caen por su propio peso.
Así que por favor no insulte a nuestros hijos, que nosotros no insultamos a los de Uds., demostremos el respeto y la educación aunque no nos digan lo que queremos escuchar. Y sepa que el fracaso escolar en un alto porcentaje es debido a la mal trabajo que realiza quien enseña, por lo tanto el alto fracaso escolar que tiene gençana es por culpa de ellos mismos, Ud. no los ve porque se quitan de encima a estos niños para aparentar lo que no son. Más difícil y más mérito tiene trabajar con la diversidad.

HISTORIA. Un síndrome más

Hola a todos, creo que debo empezar diciendo que mi hijo también fue una víctima de esa escuela.

Los niños, para ellos, tienen que ser iguales, un estándar predeterminado por ellos que es lo que consideran "aceptable" o su "ideal". Gracias a Dios todos somos muy diferentes sino que aburrido sería este mundo.

A mi hijo le costaba mucho comunicarse con sus compañeros, era el típico tímido, además era muy patoso todo se le caía de las manos y se tropezaba con cualquier cosa. Bueno, piensas que es de esos niños introvertidos y patosos, nada del otro mundo y que algún día se le pasará o disminuirá porque nosotros, sus padres, no somos así.

Pero además de eso, que para nosotros no era tan grave, comenzaron a castigar en clase esa forma de ser, y eso si que nos parecía grave. No entendíamos porqué nuestro hijo tenía que suspender porque no se relacionaba con sus compañeros o más bien le costaba hacerlo, y creíamos que lo mejor era ayudarle en esa parte de su personalidad en lugar de hundirlo más.

Solicitamos una entrevista con el psicólogo de la escuela, nos costó muchísimo que nos la concedieran, de hecho acabó el curso y comenzó otro, y después de mucho insistir y molestarles, el psicólogo nos atendió. Nos repitió lo mismo que la tutora, que había que conseguir que el niño colaborara más con el grupo, que se integrara más y que el trabajo en equipo era una parte importante en el de aula, por eso había que insistir y como ocupa un porcentaje alto de la nota, pues el niño no aprueba. Además nos dijo que nuestro hijo era así porque era un problema de la casa, un problema de cómo nosotros lo educabamos. Por favor, a nosotros nos hubiese gustado que fuese abierto con todo el mundo, pero es como es y evidentemente nosotros le queremos sea como sea intentando ayudarle en todo pero sobre todo aceptándolo como es.

Para que seguir hablando con esa persona, si lo que nos dijo era que suspender era lo que le motivaría para intentar superar su timidez, que horror Dios mío.

Aquí es cuando nos pusimos en acción y llevamos a nuestro hijo a un especialista, a un psicólogo, para ver si podía superar su timidez con alguna técnica, que desde luego, sin ser nosotros unos entendidos, no nos parecía la más indicada la usada por la escuela.

Cuando encontramos el profesional idóneo, éste le realizó unas pruebas al niño y enseguida nos dijo lo que tenía nuestro hijo. El niño tiene Síndrome de Asperger. Nos quedamos de piedra porque nosotros nunca habíamos oído hablar de eso y con ese nombre pensábamos que era algo muy grave. Lo más importante en ese momento era entender que era eso y saber cómo le podíamos ayudar.

El paso siguiente fue sacar a nuestro hijo del colegio y seguir las pautas que nos dio el psicólogo que buscamos nosotros, a continuación en el nuevo colegio de nuestro hijo comunicamos lo que tenía y ellos le han ayudado muchisimo, les llevamos todos los informes y se pusieron manos a la obra, desde luego no con castigos. El niño tiene una inteligencia normal, por lo tanto lleva el curso sin problema y aprobando, cosa que le resultaba imposible en gençana.

Y se preguntarán qué pasó con el colegio anterior. Pues le comunicamos el diagnóstico del psicólogo que buscamos nosotros, lógicamente se lo comunicamos a través de la tutora, queríamos ver cómo iba a ser la reacción de ellos ahora que sabían lo que padecía nuestro hijo, y nadie se puso en contacto con nosotros, ni personalmente ni a través de la tutora, pensamos que se les quedó grande el tema y que no sabían de qué hablábamos ni cómo actuar, ahí decidimos que teníamos que sacar al niño. No criticamos a las personas jóvenes porque todos hemos pasado por ahí, pero indudablemente el no tener experiencia es un lastre que tiene la persona a la hora de enfrentarse a situaciones nuevas, porque eso ha pasado con nuestro hijo, pero también ha pasado con más niños que tenían problemas. Ellos no quieren niños con problemas porque así es más dificil trabajar.
En ocasiones no es muy bueno trabajar con la familia, porque además de un compromiso laboral existe el compromiso parental y ese, muchas veces, exige más que el laboral, olvidando el propio código deontológico. Pero es que medio personal en esa escuela son familia, así se entienden muchas cosas.

Pero bueno, ya estamos fuera de esa escuela, con nuestro hijo que tiene Síndrome de Asperger, muy controlado y que no es nada tan grave, pero por el camino que estaban siguiendo en gençana, mi hijo caía en el abismo del fracaso.

Esperamos ayudar a alguien con nuestra historia, con eso nos sentiremos más que satisfechos.

Gracias

domingo, 23 de agosto de 2009

HISTORIA. Sorprendente

Yo me dedico a la educación, por lo tanto, sabía muy bien a que tipo de colegio estaba llevando a mi hijo.

Realmente nosotros no tuvimos problemas directos o en primera persona, pero soy muy observadora debido a mi profesión y veía algunas actuaciones que me era imposible compartir, ni tan sólo poder creer hicieran esas cosas cuando ellos ofrecían algo muy opuesto.

En infantil siempre tratamos a los niños de igual manera evitando la discriminación, pero respetando su individualidad. Parece una contradicción, pero es así, tratarlos a todos por igual pero respetando sus diferencias.

En esa escuela pude observar que había niños que no hacían algunas de las actividades programadas supuestamente para que la hiciera toda la clase a lo largo del curso. Como un ejemplo puedo que finalizado el curso algún que otro niño no se llevaba la “maleta viajera”, sin embargo, había otros que se la habían llevado en dos ocasiones. Nosotras en nuestras clases procuramos que todos hagan las mismas cosas y si el problema para que lo realicen es debido a su comportamiento, los motivamos para que puedan lograr autorregularse y autocontrolarse, según la edad, para alcanzar su meta. En esa escuela lo que hacen es hundir al niño y éste no encuentra ninguna motivación para hacer las cosas.

También observé refuerzos negativos, llamados comúnmente “castigos”, y la verdad yo no comparto esa metodología. Considero, por experiencia propia, que son más efectivos los refuerzos positivos. Lo que más me impactó fue que castigaran con la comida, no me explico cómo los padres permitían esas actuaciones, jamás se puede castigar con los aspectos básicos de la supervivencia. Y jamás pude entender cómo eso era permitido por el gabinete psicopedagógico.

Otra cosa que me llamó la atención es que el personal docente era muy inestable, estaban cambiándolo constantemente. Donde yo trabajo el personal ya tiene una antigüedad laboral considerable, el conocer a las personas de la escuela le da más seguridad a los niños. Además del tiempo de preparación que implica la adaptación a la escuela de la nueva persona. Tal vez tanto cambio se deba a que el ambiente de trabajo no es el más adecuado y eso indudablemente repercute en la actitud del trabajador.

Estas fueron las causas por las que saqué a mi hijo de la escuela, son cosas que sólo puedes ver cuando estás dentro, por eso me parece importante que se de a conocer, y a quien no le importe y valore otras cosas, que considere más importantes, pues que entre en la escuela.

Cuando a mi me preguntan por la escuela, yo no digo ni que es mala ni que es buena, sólo cuento lo que sé y dejo que la persona juzgue.

Muchas gracias por darme esta oportunidad si lo publican, considero que era obligación contar mi punto de vista.

viernes, 21 de agosto de 2009

HISTORIA. Los árboles no les deja ver el bosque

Hola, hemos pensado que nuestra historia puede serles útil.

Antes de decidirnos por ese colegio visitamos muchos colegios, como unos diez aproximadamente, y después de reflexionar cuál sería el mejor para nuestra hija, llegamos a la conclusión de que Gençana se acercaba a la idea de la educación que queríamos para nuestra hija, porque es lo mejor que podemos ofrecerle para su futuro como persona.

Teníamos una sensación de libertad, nos seducía la idea de que se adaptaran a las necesidades individuales de cada niño, que diera una atención personalizada, era fantástico el poder entrar en el aula todos los días para acompañar y recoger a nuestra hija y compartíamos con ellos la idea de que los padres han de estar comprometidos con la educación de sus hijos.

Nuestra hija era muy bien mirada en el colegio, nosotros éramos unos padres muy participativos y colaboradores, éramos la familia “ideal” para la ideología de ellos.

Todo marchaba sobre ruedas hasta que, como padres muy involucrados en la educación de nuestra hija y con el colegio, empezamos a darnos cuenta de que no todos los niños eran tratados de igual manera como lo hacian con nuestra hija, el efecto pigmalion lo utilizaban inversamente con algunos niños.

Cuando comienzas a hacer preguntas, a cuestionar cosas, a pedir que te expliquen el por qué se hace esto o aquello, la vida de nuestra hija en la escuela dió un giro de ciento ochenta grados.

De ser de las “mejores alumnas” pasa a tener serios problemas de aprendizaje, esto ocurre de la noche a la mañana. Nos piden una tutoría y lo primero que nos dicen es que nuestra hija tiene muchos problemas, que no voy a detallar aquí porque es en lo que ellos se escudan, es el mango de su sartén.

A nuestra hija tienen que hacerle una adaptación curricular, frase clave para saber que te tienes que ir lo más pronto posible.

Esa “adaptación curricular” se basaba en darle cada vez menos actividades en su plan de trabajo semanal. Ella se aburría como una ostra, así que utilizaba sus recursos y estos eran usar su tiempo para ayudar a sus compañeros. Pero por menos de nada la castigaban (por cosas absurdas) y la enviaban a clases inferiores, así la aburrían más. Todo lo que hacía estaba mal, su tutora rompía sus trabajos porque “no servían para nada” y esto lo hacía delante de sus compañeros.

Quizá debería aclarar que utilizan a los niños para dar ejemplo, es decir, aquellos que según ellos “todo lo hacen bien”, son un ejemplo positivo para el resto de la clase, creando un gran estrés en estos niños ya que tienen un listón muy alto que deben mantener a costa de lo que sea. El otro lado de la moneda son aquellos niños que “todo lo hacen mal” son el ejemplo en negativo y la propia tutora hace referencias como que es el ejemplo de lo que no se debe hacer, creando en este caso un estrés en el niño por la vergüenza y humillación a la que está siendo sometido.

Cuando nuestra hija estaba en infantil no nos dábamos cuenta de este tipo de prácticas, comienzas a percibir algo en la medida en que van creciendo y comienzan a ser más autónomos y te van contando cada vez más cosas. Como padres preocupados vamos atando cabos y vamos descubriendo cosas que no nos gustan nada. Pero cuando sales y hablas con maestros que han pasado por ese colegio, descubres que esa es la forma de actuar desde que son muy pequeños, pero no te enteras, todo te parece idilico.

Criamos a nuestra hija en la igualdad, “todos somos iguales”, “todos valemos para algo, hay cosas que nos salen mejor y otras peor”, “no hay nada mejor en el mundo, solo hay que saber ver la realidad”.

Con la tutora que tuvo varios años mi hija era imposible hablar, es una persona inmadura e impulsiva y muy respaldada por la dirección. Si le preguntaba alguna cosa su respuesta era que no lo iba a entender. Tal vez el problema es que ella no sabía explicarlo. En esa recta final pedimos tutorías pero ella tenía una agenda tan apretada que no nos podía dar nunca una tutoría, lógicamente no le interesaba.

Un día fue una escritora al colegio y los niños hicieron una demostración de lo que trabajaban allí, pero no lo hacían todos los niños, sólo “los mejores”, evidentemente mi hija ya no estaba entre ellos, pero eso no era lo que me preocupaba. Lo que realmente me preocupaba era que no entendía por qué se decía que se trabajaba con los niños según sus posibilidades siendo “todos tratados de igual manera” y daban una demostración a esta persona tan sensible con la infancia con los que ellos consideraban “los mejores alumnos” dejando marginados a aquellos que, según ellos, era “los peores alumnos”. Era una contradicción, así que le pregunté a la tutora por qué todo lo hacía un grupo reducido y no toda la clase, ella simplemente respondió que venía una persona muy importante y había que mostrarle lo mejor. ¿Lo mejor?

Esto comenzaba ponerse muy oscuro, así que era el momento de salir de aquel sitio que en un tiempo pasado considerábamos que era lo mejor para nuestra hija. La decisión tuvimos que tomarla muy precipitadamente porque empezamos a ver en ella actitudes que no nos gustaban, como que empezó a tener pesadillas y volvió a hacerse pis en la cama todas las noches, algo que tenía muy superado hacía mucho tiempo. Tampoco quería ir al cole por las mañanas y era muy selectiva con la ropa que quería ponerse llegando a decir, eso para ir al cole, no. ¿Y por qué no?

Ahora que nuestra hija va a otro colegio y vemos lo bien que le va, creemos que fue nuestra mejor decisión. Es una niña sin problemas, muy buena estudiante y ha vuelto a ser la de antes. Pensamos que esa escuela hace mucho daño a los niños, tanto a los que les va “bien” como a los que les va “mal”. Lo peor es la cantidad de padres que hay a quienes los árboles no les dejan ver el bosque. En el momento en que empezamos a ir a contra corriente, esos padres dejaron de hablarnos, nos esquivaban y en parte les entiendo, o quiero entenderles, porque saben que tratar a padres a los que les están haciendo la guerra sólo les perjudica y hablo de padres con los que compartíamos muchas cosas, excursiones, comidas, etc. hoy día sólo mantenemos amistad con aquellos que han salido del colegio, a los otros con los que tuvimos relaciones muy estrechas y especiales los tienen abducidos y no son capaces de darse cuenta.

A aquellos que en un momento dado me dijeron: y si lo saco a mi hijo de aquí, dónde lo llevo. Pues puedo decirles por experiencia propia y de muchos otros padres, que se descubre todo un mundo cuando sales de ese colegio, además el que está comprometido con la educación de sus hijos, eso nunca cambiará lo lleves al colegio que lo lleves.

Mi hija solo echa de menos a sus compañeros con los que compartió desde que tenía 2 años. Del colegio ni habla, alguna vez dice que volvería si no estuviera esa “maestra”. Eso lo resume todo.

MENSAJE.Tenéis que cambiar el nombre del Blog

Hola, soy Paco Medina, acabo de descubrir este blog porque un papá de clase me lo ha dicho, y me he quedado bastante perplejo ya que yo creé el blog Crónicas de Gençana como algo positivo y vosotros estáis utilizando el tirón del blog con un nombre similar para todo lo contrario que el mío, y no quiero que por esta confusión se nos pueda vincular con lo que aquí opináis, sois libres de opinar y comentar lo que queráis, pero no está bien que utilicéis artimañas que puedan afectar a otros sin su consentimiento.

Os pido que por favor cambiéis el nombre de vuestro blog.

Un saludo,

Paco Medina, blogger de Crónicas Gençana

miércoles, 22 de julio de 2009

HISTORIA. No aceptan las diferencias

Yo os voy a contar una historia breve pero muy esclarecedora.

Nosotros ya no pertenecemos a esa escuela, afortunadamente.

Mi hijo es un niño muy tranquilo, más bien un poco introvertido, le cuesta un poco relacionarse, pero es su carácter, todos somos diferentes. También es un chico responsable, muy sensible, cariñoso, detallista y discreto.

Estuvieron siempre resaltando su supuesto “defecto”, era un niño muy callado. Pero marginándolo por ser como es, no es la forma de conseguir que el niño se abriera a los demás y, mucho menos, a su tutora.

Cuando entró en la ESO, las cosas se pusieron peores, porque en primaria no es tan importante la nota, pero cuando entras en secundaria comienza a serlo y mucho más cuando llegas a bachillerato. Mi hijo se esforzaba muchísimo, yo veía como estudiaba, más bien vivía el estudio con él, pero las notas siempre eran muy bajas o simplemente suspendía. Yo no me lo podía creer, porque sabía que mi hijo dominaba la asignatura.

Lo llevaba a clases de inglés, para que tuviera un mejor dominio del idioma, pero una y otra vez, mi hijo suspendía en la escuela y yo no entendía nada.

Llegué a perder la cuenta de cuantas veces le dije a su tutora que quería hablar con la maestra de inglés, porque yo estaba convencida de que mi hijo no podía suspender, por lo menos esa asignatura. La tutora me daba largas, me cambiaba el tema, me esquivaba, evitaba la conversación y yo ya no sabía cómo decírselo.

Como esa escuela es de “puertas abiertas”, los padres entramos todos los días a ella, tanto para dejar como para recoger a nuestros hijos. Pero yo tenía un problema, que mi hijo siendo ya adolescente, no quería que lo acompañara, cosa que entiendo perfectamente y que además me venía muy bien porque así podía acompañar tranquilamente a mi otro hijo que estaba en primaria.

Pero un día, en ese pulular por la escuela, me encontré con la maestra de inglés de mi hijo mayor y aproveché para acercarme a ella, muy educadamente, y preguntarle por la evolución de mi hijo y para que me explicara el por qué suspendía siempre. Su respuesta que fue que era por “su actitud”, ¿por su actitud? y… ¿qué hay del contenido? Una asignatura se evalúa sólo por la actitud del chico, que en este caso es por su timidez, y no cuenta lo que sabe de ella. Esta maestra evitó la conversación, y con muy malos modos, muy mal educada, me dejó hablando sola en el pasillo.

Así que mi decisión fue clara, antes de que arruinaran el futuro de mi hijo, nos fuimos a otro colegio. Mi hijo sigue siendo tímido, pero no ha tenido ningún problema para integrarse en ese nuevo grupo y, como no lo marginan, ha adquirido una mayor confianza en él mismo, una mayor autoestima y ha conseguido hacer amigos.
En cuanto a sus estudios, ha pasado a ser un alumno de notables, también tiene algún bien, pero nunca más ha suspendido, porque es un chico constante y responsable.

Así que a esa “maestra de inglés” le deseo lo que indica su nombre, pero mental. Porque una vez más, queda claro quién decide quien aprueba y quien no, una vez más queda claro que los aprobados y suspendidos se deciden en el claustro, independientemente de los conocimientos.